jueves, 19 de mayo de 2016

Las terribles predicciones de Baba Vanga



Las terribles predicciones de Baba Vanga ‘la vidente más famosa del mundo’ salen a la luz



Predijo cuándo iba a quebrarse la Unión Soviética, y avisó el desastre nuclear de Chernobyl, la fecha de la muerte de Stalin y hasta la fecha exacta de su propia muerte


Murió el 11 de agosto de 1996, a los 85 años, por un cáncer de mamas. Fue una de las grandes videntes del siglo XX. En una ocasión predijo la muerte de Stalin y fue arrestada, sin embargo, acertó exactamente con su premonición. Su nombre es Baba Vanga, y esta son algunas de sus historias y temibles predicciones para la humanidad.

Ppasó gran parte de su vida en las montañas de Kozhuh, Bulgaria. Perdió la vista desde temprana edad luego de sobrevivir a un tornado que la arrojó a más de 400 metros con los ojos llenos de arena. 4 años después, empezó a ver lo que nadie más podía. Entonces, predijo la muerte de su hermano y su vida tomó otro camino.

La lista de sus predicciones para los años próximos:

2018: China se convierte finalmente en la nueva potencia mundial.

2023: La órbita de la Tierra cambiará ligeramente.

2025: Europa tendrá graves problemas demográficos.

2028: Desarrollo de una nueva fuente de energía. El hambre lentamente pasa a ser un problema para la humanidad.

2033: El hielo polar se derrite. Fuerte subida del nivel del mar

2043: Economía del mundo mejora notablemente. Mientras que en Europa, los musulmanes dominan.

2046: Cualquier órgano podrá ser producido en masa. Intercambio de órganos se convierte en el método preferido de tratamiento.

2066: La Roma ocupada por musulmanes será atacada por EE.UU. con un arma climática que produce glaciación.

2076: El mundo será dominado por la ideología comunista.

2084: Restauración del medio ambiente.

2088: Emerge una nueva enfermedad. El envejecimiento rápido, en segundos.

2097: La temible enfermedad ligada al envejecimiento rápido se cura.

2100: Un sol artificial ilumina el lado oscuro de la tierra.

2111: Las personas se vuelven robots.

2123: Gran guerra entre las naciones pequeñas. No obstante, países potencias son los involucrados.

2125: En Hungría, se reciben las señales espaciales (extraterrestres).

2130: Se formarán colonias bajo el mar.

2164: Aparecen animales mitad humanos.

2167: Aparece una nueva religión.

2170: Gran sequía.

2183: Colonia en Marte se convierte en una nación nuclear y pide la independencia de la Tierra.

2187: Dos grandes erupciones volcánicas se previenen con éxito.

2195: Evolucionan las colonias marítimas, alimentos y energía en abundancia.

2196: Se produce la mezcla completa de asiáticos y europeos.

2201: El Sol se desacelera. Las temperaturas bajan en el planeta.

2221: En la búsqueda de vida extraterrestre, los seres humanos se encuentran con algo horrible.

2256: Nave espacial olvidada vuelve a la Tierra con una terrible enfermedad.

2262: Las órbitas de los planetas comienza a cambiar paulatinamente. Marte está en peligro de ser golpeado por los cometas.

2271: Las leyes de la física cambian.

2273: Mezcla de Asia y gente de color. Aparecerá una nueva “raza”.

2288: Se inventan los viajes a través del tiempo. Nuevos contactos con extraterrestres.

2291: Cambio en el Sol, vuelve a brillar completamente.

2296: Fuerte llamarada solar. La fuerza del cambio la gravedad. Estaciones espaciales y satélites viejos comienzan a caer.

2299: En Francia, un movimiento de guerrilla surge en contra del Islam.

2302: Leyes y secretos del universo importantes son revelados.

2304: Secretos de la Luna se revelan.

2341: Algo terrible se está acercando a la Tierra desde el espacio.

2354: Accidente en un sol artificial creado por el hombre conduce a la sequía.

2371: Se produce la gran hambruna para la humanidad.

2378: Nueva raza aparece rápidamente.

2480: Tierra en la oscuridad.

3005: Guerra en Marte. Cambio en la trayectoria de los planetas.

3010: Cometa golpea la Luna alrededor de la Tierra. Dicho objeto proviene de un anillo de piedras y polvo.

3797: Todo lo que vive en la Tierra muere. Pero los seres humanos son capaces de empezar una nueva vida en un nuevo sistema solar.

3803: El nuevo planeta está escasamente poblado. Hay poco contacto entre las personas. Diferente clima global cambia el cuerpo de las personas y mutan.

3805: Guerra entre los humanos por los recursos. Más de la mitad de las personas mueren.

3815: Termina la guerra.

3854: Las personas viven como bestias.

3871: Nuevo profeta enseña a la gente los valores morales y religiosos.

3874: Nuevo profeta recibe ayuda a toda la población. Una nueva iglesia se organiza.

3878: Iglesia enseña nuevas ciencias.

4302: Nuevas ciudades están creciendo en el mundo. La nueva iglesia se desarrolla en base a tecnología y ciencia.

4302: Gran desarrollo de la ciencia. Científicos descubren todo sobre el impacto de las enfermedades en el cuerpo.

4304: Se encuentra un camino para vencer cualquier enfermedad.

4308: Debido a la mutación en las personas, el hombre utiliza más del 34% de su cerebro. Se pierde por completo cualquier noción de malicia u odio.

4509: El hombre finalmente alcanza el nivel de desarrollo que le permite alcanzar las formas de contacto con Dios.

4599: La humanidad alcanza la inmortalidad.

4674: Desarrollo de la civilización alcanza su cima. El número de personas que viven en diferentes planetas aumenta.

5076: Se llega al límite del universo. Ya nadie sabe qué sigue.

5078: Se rebasa el límite del universo. Más del 40% de la población está en contra.

5079: FIN DEL MUNDO.


jueves, 12 de marzo de 2015

La fantástica historia del hombre que se envió por correo

Fuente: BBC

De Londres a Australia: el hombre que se envió a sí mismo por correo en una caja.
Reg Spiers quería dejar Londres atrás y no se le ocurrió otro modo. "Conseguí una caja y ya. ¿A qué debía tener miedo? No me asusta la oscuridad, así que simplemente me senté dentro", cuenta.


A mediados de 1960 el atleta australiano Reg Spiers se vio en Londres sin dinero para comprar un billete de avión para volar a casa. Desesperado por llegar a Australia a tiempo para el cumpleaños de su hija, decidió enviarse a sí mismo por correo aéreo. "Conseguí una caja y ya. ¿A qué debía tener miedo? No me asusta la oscuridad, así que simplemente me senté dentro", cuenta. Y añade: "Fue como un viaje al otro lado del océano. Tienes el asiento. Te sientas y vas".

Medio siglo después de la hazaña Spiers lo cuenta como si hubiera sido muy sencillo, pero en su día armó todo un revuelo en Australia. Explica que su actitud fue la siguiente: "Tuve esa idea loca de volver a Australia en una caja. ¿Quién me iba a decir que no funcionaría? Decidí darle una oportunidad".

Sin dinero, con ideas
Spiers estaba en Reino Unido para recuperarse de una lesión que había interrumpido su carrera de atleta. Entonces era una promesa en el lanzamiento de jabalina y se estaba preparando para participar en los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964. Pero cuando quedó claro que no podría competir en las Olimpiadas, Spiers se propuso reunir el dinero suficiente para volar de regreso a Australia. Para ello, había pensado en trabajar en el aeropuerto. Sus planes cambiaron cuando le robaron la cartera con todos sus ahorros.
"Como había trabajado en la sección de carga de exportación (del aeropuerto) sabía del envío de mercancías. Había visto a animales viajar así todo el tiempo, así que pensé que si ellos podían hacerlo, yo también podía".
Spiers también conocía cuál era el tamaño máximo de la caja a enviar por aire. Así que convenció a un amigo, John McSorley, para que construyera una caja para "enviarse a sí mismo" a su país.


1,5 x 0,9 x 0,75

"Me dijo que debía medir 1,5 metros de largo, 0,9 de alto y 0,75 de ancho", recuerda McSorley. "Conocía bien a Reg, así que pensé: 'Lo va a hacer de todos modos, así que será mejor que le construya la caja'".
La caja que hizo siguiendo las especificaciones del atleta le permitía sentarse con las piernas estiradas o, si lo prefería, tumbarse con las rodillas en alto. Las dos tapas laterales se mantenían en su lugar gracias a dos listones de madera colocados en el interior. Así, quitándolos podía salir por cualquiera de los lados del arca.
Spiers iría atado con correas, para mantenerse en su lugar sin moverse mientras los operadores cargaban y descargaban la caja. Para evitar cualquier sospecha de que en el interior viajaba una persona, el arca fue etiquetada como carga de pintura dirigida a una compañía de calzado ficticia de Australia. A pesar de que el costo de enviar una carga tan grande y pesada sería más alto que el de un billete de avión, Spiers sabía que existía la posibilidad del cobro a la hora de la entrega. Así que, empacado junto a algo de comida enlatada, una linterna, una manta y una almohada y dos botellas, una para agua y la otra para la orina, fue puesto en un avión de Air India en dirección a Perth, un aeropuerto pequeño en el occidente de Australia occidental.
Antes de volar tuvo que permanecer 24 horas en el aeropuerto de Londres porque el avión no podía despegar a causa de la niebla. Y una vez en el aire, salió de la caja.

El infierno en Bombay
"Me estaba muriendo por salir, así que lo hice entre Londres y París", cuenta. "Oriné en una lata y la puse encima de la caja. Estaba estirando las piernas cuando el avión empezó a descender. Hacíamos escala. Así que, algo asustado, me volví a meter en el arca y dejé la lata con la orina encima".
Los encargados del equipaje en el aeropuerto de París pensaron que el desagradable contenido de la lata era una broma de sus homólogos en Londres.
"Dijeron cosas terribles de los ingleses", recuerda Spiers. "Pero ni siquiera se fijaron en la caja. Así que continué (el viaje)".
La siguiente escala fue en Bombay, India, donde los maleteros dejaron la caja con Spiers dentro al sol durante cuatro horas. "Hacía un calor del infierno, así que me quité toda la ropa", relata.
"Me dejaron en la pista antes de meterme en otro avión. Estaba atado pero tenía los pies en el aire, y estaba sudando como un cerdo. Pero no me di por vencido. Finalmente vinieron y me pusieron en otro avión".
Cuando el avión aterrizó por fin en Perth, abrieron el compartimento de la carga, y escuchó a los operarios australianos maldecir por el tamaño de la caja, Spiers supo inmediatamente que estaba en casa.
"Era el acento, inconfundible", dice el exatleta. "Estaba en tierra. Increíble. Maravilloso. Lo había conseguido", recuerda. "Estaba sonriendo de oreja a oreja, pero no les iba a hacer saber que estaba allí", cuenta, divertido.
"Sabía que iban a llevar la caja a un almacén. Una vez allí, salí de inmediato del arca. Había cajas de cerveza. Y, aunque no tomo, saque una lata y la bebí". Pero aún no podía cantar victoria.


Héroe nacional
Spiers había sobrevivido tres días de viaje en una caja de madera. Pero todavía tenía que enfrentar el reto de salir del aeropuerto. Por suerte, la buena suerte le siguió acompañando.
"Había varias herramientas allí (en el almacén), así que hice un agujero en la pared y salí", relata.
"No había seguridad. Me vestí un traje que llevaba en mi bolsa. Tenía buen aspecto. Salté por la ventana y caminé. Después hice autoestop para llegar a la ciudad. Fue así de simple".
Pero mientras, en Inglaterra, su amigo John McSorley estaba sumamente preocupado por su amigo. Y es que Spiers iba de camino a Adelaida, pero se olvidó de avisar a McSorley que había llegado intacto a su destino. Con la intención de averiguar lo ocurrido fue a los medios de comunicación. Y Spiers pronto se convirtió en la sensación de su país.
"Recibí un telegrama de una política australiana de renombre que decía: 'El valiente esfuerzo de un verdadero australiano'. Fue genial".
Además, al final, la aerolínea no le cobró los gastos de envío. Spiers admite que le sorprendió la cobertura que hicieron los medios de su aventura.
"Nunca había visto nada igual. Mi madre hasta se asustó al ver la calle entera bloqueada por los periodistas. Y continuó así durante semanas. Fue salvaje".
Spiers logró llegar a tiempo al cumpleaños de su hija, pero ante tal despliegue aún le quedaba una tarea que hacer: convencer a su esposa de que su historia era real.
"No me creía", dice. "Finalmente se convenció".
Los representantes de la industria aeronáutica dicen que un suceso como éste no podría ocurrir hoy en día.
La bodega suele estar presurizada y la temperatura no suele ser helada, pero por razones de seguridad toda la carga pasa por escáneres, así que, en caso de que hubiera una persona oculta entre ella, se encontraría rápidamente.


Lo que ocurrió después
Reg Spiers desapareció de Adelaida en 1981, después de que fuera acusado de conspirar para importar cocaína. Fue arrestado en Sri Lanka en 1984 y condenado a muerte por delitos de drogas. Apeló la sentencia con éxito y cumplió cinco años de cárcel en Australia.

lunes, 13 de octubre de 2014

Las nuevas plagas creadas

Fabricantes
de
MUERTE


EL RECIENTE BROTE DE ÉBOLA HA LEVANTADO TODA CLASE DE SOSPECHAS ¿ESTAMOS ANTE UNA ENFERMEDAD PROVOCADA POR EL HOMBRE? ¿ANTE EL NEGOCIO RENTABLE DE CORPORACIONES O SERVICIOS DE INTELIGENCIA MILITAR? LOS FABRICANTES DE ENFERMEDADES EXISTEN, PERO TIENEN MÚLTIPLES ROSTROS.

TEXTO Juan José Sánchez-Oro
FUENTE: Revista española Enigmas Nº 227,
Octubre de 2014.


En 2010, el presidente Barack Obama descolgó el teléfono para llamar a Álvaro Colom. Obama había decidido ponerse en conjunto con su homólogo guatemalteco por dos motivos: disculparse personalmente e informarle de que había ordenado la creación de una comisión de investigación para averiguar toda la verdad acerca de un estudio epidemiológico secreto realizado por los EEUU a mediados del siglo XX.
Durante el gobierno de Truman, entre 1945 y 1949, la Secretaría de Salud Pública norteamericana experimentó la eficacia de la penicilina en Guatemala. Para ello, infectó deliberadamente con sífilis, gonorrea y otras enfermedades de transmisión sexual a más de dos mil personas sin su consentimiento y con la connivencia de, al menos, una decena de doctores guatemaltecos encargados de hacer el seguimiento. El contagio de la población se sirvió de prostitutas o de inyecciones directas sobre el pene, brazos, cara de presos, soldados y enfermos mentales ingresados en psiquiátricos. También, varios niños huérfanos fueron objeto de esta experimentación clandestina. Entre los objetivos del estudio estaba analizar la evolución de dichas enfermedades de principio a fin, con todos sus efectos y consecuencias. Así que, a los pacientes, no se les administraba ningún tipo de tratamiento que paliara su malestar. Lo más dramático de este desvarío es que hemos tenido conocimiento de él 60 años después y por pura casualidad. Una historiadora norteamericana de la Medicina se hizo con los papeles personales de un difunto doctor que participó en el ensayo clínico y, de este modo, pudo destapar el horror.


Durante el apartheid, las autoridades sudafricanas trabajaron en el Proyecto Coast, para hallar un agente bacteriano que pudiera usarse contra la población negra

¿Podría estar pasando en nuestros días algo similar? La lista de extrañas afecciones mortales que parecen salir de la nada y citan enorme alarma social durante un tiempo o incluso años, resulta enorme: SIDA, gripe aviar, ébola, Síndrome tóxico, SARS... Su novedad y tremenda virulencia da pábulo a toda clase de sospechas. Desde que han sido diseñadas por inmorales laboratorios farmacéuticos para luego enriquecerse vendiendo el antídoto, hasta tratarse de la disimulada manera en que las agendas gubernamentales comprueban la eficacia letal de sus nuevas armas bioquímicas. Todo vale en un mundo donde los intereses económicos y geopolíticos llevan siglos demostrándonos su falta de ética.
Pero la respuesta a estas incógnitas, a menudo, es mucho más compleja de lo que predican las leonas de la conspiración que pueblan internet. Sin duda, en nuestro planeta se fabrican y utilizan con fines perversos determinadas enfermedades mortales para el hombre. Pero el tablero de juego en el que esto ocurre resulta más enmarañado que el simple combate entre buenos y malos. Conviene ir caso por caso.

ZOONOSIS:
LA CLAVE DE MUCHOS ENIGMAS
Zoonosis es una palabra de etimología griega compuesta por zoon -animal- y nosis -enfermedad-. Con ella se alude a aquellas enfermedades infectocontagiosas que pueden transmitirse de animales a seres humanos a través de algún fluido corporal -orina, saliva, etc.-, gracias a algún intermediario -mosquitos, pulgas, garrapatas, etc.- o bien mediante la ingesta humana del animal infectado. Muchas de las más desconocidas y letales enfermedades de la actualidad tienen este origen zoonótico. Comenzaron siendo una afección exclusiva o latente de otras especies, pero debido a la mutación o la adaptación natural del patógeno causante del mal, acabaron dando el salto a los seres humanos.
El ébola era un problema propio de los murciélagos africanos de la fruta donde el virus tenía a su huésped natural y, por eso, las áreas infectadas coinciden con el ecosistema de este quiróptero. Por su parte, el virus del SIDA es un descendiente del agente viral SIV -Virus de Inmunodeficiencia del Simio- que afectaba a los monos en algunas regiones de África. Igualmente, el reservorio natural de los virus de la gripe aviar son las aves acuáticas migratorias. En especial, los patos salvajes. Siendo estas aves las más resistentes a la infección. Mientras que las aves de corral domésticas son las más vulnerables a la enfermedad. Finalmente, el caso de esa variedad letal del resfriado común o SARS -síndrome respiratorio agudo severo- es más difícil de precisar, aunque las principales pistas ubican su causa en pequeños mamíferos de China. Por no hablar de la peste bubónica medieval, que tuvo en las ratas y las pulgas el origen de esta nefasta epidemia. Por lo tanto, no siempre debemos sospechar de la maldad humana. La naturaleza lleva milenios demostrando que es capaz de fabricar enfermedades mortales para el hombre, incluso, mucho antes de que existieran nuestros modernos laboratorios.



DISEÑANDO
ENFERMEDADES RACISTAS
Basta echar un simple vistazo general para darnos cuenta de que gran parte de los conflictos actuales tienen un acentuado componente étnico. A buen según), para muchos gobiernos y grupos fanáticos sería una bendición disponer de un arma que aniquilara selectivamente a la población en función de la pigmentación que dominara su piel o de la creencia religiosa y política que profesaran. Para esto segundo, no hay enfermedad mortal posible. Sin embargo, las "bombas-raciales" han sido la íntima esperanza de muchos desalmados.
Ya en 1998, el semanario británico The Sunday Times informó de que Israel había fabricado un patógeno capaz de actuar sobre aquellos individuos portadores de un determinado ADN. Obviamente, los científicos israelíes habrían puesto en su punto de mira a los árabes. Si bien, de esta noticia nunca más se supo. A pesar de que los autores prometieron una segunda entrega, jamás se publicó. Por su parte, diferentes genetistas de primera fila calificaron esta posibilidad como absolutamente fantasiosa.
Muchos más visos de realidad encontramos en un caso ocurrido durante los años más duros del régimen racista de Sudáfrica. Su gobierno, exclusivamente de raza blanca, impulsó un programa secreto de armas biológicas y químicos debido a que, desde finales de los setenta, el aumento de la beligerancia «ni Angola y las tropas entenas o soviéticas allí instaladas, les hizo temer un ataque biológico. Así que trataron de prevenir la amenaza desarrollando algunas vacunas. Pero, muy pronto, dicho enfoque de la investigación cambió y, de una actitud defensiva, se pasó a otra ofensiva.
En 1983 nació el Proyecto Cuttxt, dirigido por el doctor Wouter Basson y dedicado a la producción de armamento bioquímico para emplearlo contra cualquier enemigo de Sudáfrica, ya fuera interno o externo. Gracias a la mediación de una serie de empresas "fantasma")' la colaboración de universidades autóctonas, se empezaron a fabricar diversas toxinas letales.
No obstante, lo más desquiciado del asunto vino con la cantidad de recursos invertidos en el desarrollo de un agente químico racial. Se calcula que al menos un 18% de todos los estudios planificados por la principal corporación del Proyecto Coast, el Rodeplaat Research Laboratory, estaban consignados a inventar sustancias anticonceptivas que, administradas furtivamente a la población negra, redujeran su tasa de natalidad Una obsesión para el gobierno racista que pretendía esterilizar a la mayoritaria comunidad de color sin que sus miembros se dieran cuenta y, por esta vía, debilitar también la disidencia dentro del aparheid. Con el advenimiento del presidente Nelson Mándela, el Proyecto Coast salió a la luz y, en 1998, la Comisión para la Verdad y la Reconciliación puso sobre la mesa todos los detalles del mismo. Entre sus objetivos estaba la intención de diluir los anticonceptivos en el suministro del agua que llegaba a los barrios negros. Otros testimonios de científicos implicados afirmaron que buscaban un agente bacteriano capaz de matar selectivamente a la población negra.
De talos modos, una vez desmontado el tinglado, todavía algunos de sus antiguos miembros intentaron sacar provecho de los avances obtenidos. En 2003, el diario The Washington Post publicó cómo un científico sudafricano había tratado de vender al FBI un frasco con bacterias de la mortal gangrena gaseosa. Pedía 5 millones de dólares y el permiso de inmigración para toda su familia y varios socios. A cambio, ofrecía otras cepas adicionales de microorganismos genéticamente alterados y causantes de ántrax, peste, salmonella y botulismo junto con sus correspondientes antídotos. La transacción fue denunciada y las autoridades sudafricanas abrieron una investigación.
En verdad, fabricar enfermedades que únicamente infecten y se transmitan dentro de un grupo étnico resulta difícilmente realizable, aunque tampoco se puede descartar del todo. De hecho, algún gobierno ha tomado precauciones por si acaso. En 2007, el diario Kommersant publicó que Rusia acababa de prohibir la salida de sangre humana, pelo, ADN y médula ósea fuera del país. Las autoridades temían que estas muestras estuvieran siendo utilizadas para crear un "arma biológica de ingeniería genética" capaz de hacer estéril a la población rusa o eliminarla. La decisión había sido adoptada por el viceprimer ministro Sergei Ivanov, tras cotejar ciertos informes que hablaban de un complot extranjero en el cual se sugería el nombre de la Escuela de Salud de la Universidad de Harvard o del departamento de Justicia de los EEUU como parle del mismo.
Sin embargo, hoy por hoy, esta clase de discriminación no resulta perfecta poique la genética entre las diferentes comunidades humanas es casi idéntica y los cruces biológicos han sido muy abundantes a lo largo de la historia. Además, existe el riesgo de que una vez implantado el patógeno letal, éste mute o se adapte a los antídotos y termine afectando a otros grupos hasta entonces inmunes. No obstante, la rumorología continúa y, en su día, alcanzó incluso al SIDA, Y es que el VIH o virus de la inmunodeficiencia adquirida tenía toda la apariencia de una enfermedad ideológicamente fabricada. Parecía castigar, sobre todo, a un colectivo marginado -el homosexual- y se transmitía sexualmente, lo que situaba a la moral conservadora en el centro mismo de la diana. Sin embargo, los rumores sobre su origen recorrieron otra trayectoria.
Una revista soviética en 1985 sostuvo que la epidemia había empezado en Zaire después de que varios científicos de los EEUU hubieran llevado allí el virus en 1978. Esta acusación, sin mayor fundamento, enseguida se politizó y alcanzó foros internacionales. Dos doctores de la Alemania comunista, Jakob y Lilli Segal, avalaron la información y llegaron a correlacionar la aparición de la enfermedad con la apertura del laboratorio mili lar Fort Detrick en Maiyland. Pasado el tiempo, se pudo demostrar que toda esta maniobra propagandística respondía a una campaña de desinformación contra los EEUU, auspiciada por la KGB y denominada Infektion. En 1992, el primer ministro ruso Primakov admitió la operación y en el libro Stasi: The Untold Story of the East German Secret Police se expuso cómo colaboró la temida Stasi alemana en la difusión del bulo.

Bajo estas líneas, el presidente de los EEUU Harry Truman. Durante su mandato, entre 1945 y 1949, la Secretaría de Salud Pública norteamericana experimentó la eficacia de la penicilina en Guatemala en un proyecto secreto que vulneró todo tipo de derechos civiles.

 

Por si quedara alguna duda, en su obra Historia del SIDA, el científico Mirko Drazen Grmek concluye que toda esta especulación resultaba insostenible ponqué "el virus del SIDA existía en la naturaleza antes de 1,977" y "ningún sabio del mundo podía poseer en esa fecha conocimientos biotecnológicos suficientes para 'crear' ese virus". Aunque "si bien el virus del SIDA no fue sino una pretendida arma biológica, como arma psicológica realmente tuvo bastante éxito". En 1992, todavía el 15% de los norteamericanos consideraba definitivamente probado que el SIDA había sido creado a propósito por el gobierno en uno de sus laboratorios.


EL PELIGRO DE
QUERER SABER MÁS
En el estudio de las enfermedades humanas se da una situación paradójica. Y es que la más noble e inocente de las curiosidades científicas ñus puede colocar al borde del precipicio. Hace unos meses, la revista Proceedings of the National Academy of Sciences publicó el descubrimiento de un nuevo virus encontrado en el permafrost siberiano, denominado Pithovirus sibericum, presentaba unas dimensiones descomunales y una antigüedad de 30.OOO años. Su milagrosa supervivencia de este virus gigante no fue considerada nada excepcional. En declaraciones a la prensa, uno de los autores del estudio, Jean-Michel Claverie, perteneciente al laboratorio Information Génomique et Structurale (IGS-CNRS) de Marsella, aseguraba que "ya no es dominio de la ciencia ficción" el hecho de que determinados virus y bacterias, considerados extinguidos hace milenios, permanezcan aletargados en el subsuelo helado de Siberia. Pero, ¿hasta qué punto es recomendable "resucitar" estos microorganismos prehistóricos? ¿Acaso nuestras ansias de saber no estarían "devolviendo a la vida" una fatal amenaza para el ser humano?
La comunidad científica prefiere mirar hacia la cara más amable del asunto y pensar que, de no hacerlo, quizás, nos estemos privando de importantes beneficios. Además, la única manera de estar preparados ante plagas y epidemias desconocidas es afrontándolas con tiempo suficiente como para generar los medios de combate. En biología se necesita tener la enfermedad dentro del tubo de ensayo, para poder obtener y comprobar la eficacia de un remedio. De ahí que muchos científicos intenten anticiparse en el laboratorio a las variaciones futuras de los virus más dañinos.
Pero, de nuevo, esta carrera a contrarreloj nos coloca en un escenario de riesgo. Por ejemplo, el pasado mes de enero se celebró una reunión secreta entre científicos convocada por Yoshihiro Kawaoka, virólogo de la Universidad de Wisconsin. Kawaoka había desarrollado una cepa de la gripe aviar –H1N1- inmune a la vacuna actual y cuya propagación indiscriminada podría matar, al menos, a 400 millones de personas. La actuación del virólogo estaba repleta de buenas intenciones porque pretendía mejorar el diseño de futuras vacunas ante la llegada de virus H1N1 cada vez más resistentes. Para ello, Kawaoka le hizo el "trabajo sucio" a la naturaleza y mutó el virus anticipadamente hasta convertirlo en letal, acción que algunos colegas suyos de prestigio como lord Robert May de la Universidad de Oxford, calificaron de "una auténtica locura". La división de opiniones entre los expertos no se hizo esperar y a las voces discrepantes, se sumaron otras favorables a esta clase de experimentos. Lo cierto es que el curriculum de Kawaoka ya contaba con algunas tentativas anteriores igual de temerarias: ya reconstruyó el terrible virus de la "gripe española", cuya pandemia de 1918 causó entre 50 y 100 millones de víctimas.

 

Representación gráfica de las cuatro cepas del virus ébola que se han desarrollado este año en África Occidental, causando ya miles de muertos y provocando que la OMS decretase emergencia sanitaria internacional.

Otro debate no menos polémico suscitó en 2012 una decisión adoptada por la comisión científica de bioseguridad del Gobierno de EEUU, el NSAAB. En plena alerta por los efectos de la gripe aviar K1Y7, un laboratorio de máxima seguridad ubicado en Rotterdam (Holanda) detectó una variante del virus que podía transmitirse entre mamíferos. Hasta entonces, la única vía de contagio reconocida iba de aves a humanos, con lo que el hallazgo implicaba la peligrosa superación de una barrera biológica a la que se debía poner impedimento. Los investigadores estaban dispuestos a aportar y distribuir toda la información detallada de su hallazgo para generar una vacuna lo antes posible. Sin embargo, la NSABB recomendó no publicar nada al respecto por temor a que el virus escapara de algún laboratorio si cayera en manos terroristas. Al final, se optó por establecer una moratoria.


Apellas se había cerrado en falso esta controversia, cuando, meses después, la revista Journal of Infections Diseases decidió ocultar parte de los datos de un nuevo hallazgo epidemiológico. En el Departamento de Salud Pública de Sacramento, en California, aislaron una nueva cepa de Clostridium botulinum. Un organismo creador de la letal toxina botulínica capaz de matar a un adulto con sólo dos microgramos. No se conoce ningún antídoto contra esta enfermedad, así que los autores se encontraron con una censura inesperada: el propio editor de la revista se negó a publicar la secuencia genética completa cíe la bacteria, previa consulta a las autoridades sanitarias de EEUU. La medida fue considerada cautelar, pero, obviamente, ¿cómo se puede fabricar un remedio si se les niegan a otros científicos los dalos necesarios para hallarlo? Una falla de transparencia que, para los detractores de esta censura, únicamente contribuía a retrasar la solución al problema.
No obstante, existen buenas razones para ser extremadamente prudentes. En un artículo publicado en 2012, Lynn Klotz, miembro del Centro para el Control y No Proliferación de Armas, declaró que VI instituciones estaban trabajando con tres enfermedades potencialmente mortales: la viruela, el virus del SARS y el H5N1. El propio Klotz estimaba en un 80% la probabilidad de que una de estas enfermedades escapara de cualquiera de los laboratorios cada 13 años. Al margen de que estos cálculos sean o no realistas, hay algún precedente de fuga de virus que obliga a actuar con cautela. En el año 2004, una negligencia en un centro gubernamental de investigación de máxima seguridad de Pekín liberó un patógeno del síndrome respiratorio agudo severo o SARS. El brote mató a una persona e infectó a otras nueve antes de que pudiera eliminarse.

LAS TEMIBLES
ENFERMEDADES
ERRADICADAS
La lucha contra esta clase de patologías ofrece un panorama tan delicado que debemos desconfiar incluso de las enfermedades ya desaparecidas. Es el caso de la viruela, cuyo combate se vino librando con eficacia desde finales del siglo XVIII cuando el médico inglés Edward Jenner elaboró la primera vacuna. Posteriormente, el perfeccionamiento de este remedio llevó a que en 1979 la Organización Mundial de la Salud declarara aniquilada la enfermedad. Entonces, EEUU y la URSS se encargaron de custodiar dos cepas vivas de viruela de cara a posibles necesidades sanitarias futuras. Pero, desde ese momento, ya se dejó de administrar la vacuna, así que, hoy día, vive muy poca gente protegida de la enfermedad. El tratamiento de los afectados pasaría por su ingreso en el hospital bajo condiciones de aislamiento y la administración de antibióticos que aliviaran las infecciones secundarias. Pero destruir la viruela del cuerpo exige la vacunación durante los primeros días de exposición, después de lo cual, resulta muy difícil de superar. Cuando todavía se la consideraba activa, en enero de 1960, un ciudadano de Moscú contagiado de viruela infectó a 46 personas, tres de las cuales fallecieron. La reacción de las autoridades fue espectacular: 5.500 equipos sanitarios vacunaron a 6.372.376 personas en una semana y se colocaron bajo estrecha vigilancia a cuantas habrían estado en contacto con los enfermas.
Si un solo terrorista, de manera inadvertida, estuviera afectado de viruela, acabaría convertido en una verdadera bomba biológica de efectos devastadores. Tanto es el miedo que esta posibilidad representa que, después de los atentados del 11-S Nueva York, el programa de defensa contra el bioterrorismo promovido por el presidente Bush incluyó la vacunación de la viruela de 500.000 soldados y unos 10 millones de sanitarios, bomberos y policías. Es decir, militares, trabajadores y funcionarios que pudieran estar en contacto directo con una amenaza real o cualquiera de las víctimas. Para el resto de la población, la decisión de vacunarse sería voluntaria. George Bush justificaba la medida conforme a determinados informes de los servicios de Inteligencia.
Pero lo más descorazonador del asunto es que, una vez invertidos 5.600 millones de dólares en lo que se denominó pomposamente Proyecto Escudo Biológico, la administración norteamericana tiene la sensación de que el país sigue siendo absolutamente vulnerable aún ataque biológico. Y lo que es más grave aún, existe el convencimiento de que el miedo a una agresión nuclear ha pasado a un segundo lugar frente a una epidemia de viruela o la difusión de cualquier otro patógeno letal.
Por el camino, hay quien hace negocio de la prevención. Y las elevadísimas cifras que se manejan en el sector, alimentan toda clase de suspicacias. Sólo en 2007, la compañía biotecnológica danesa Bavarian Nordic firmó un contrato de 500 millones de dólares con el Gobierno estadounidense para suministrarle una nueva generación de vacunas contra la viruela para proteger a la nación de un eventual atentado.


CUANDO EL MIEDO MATA
Y SALE RENTABLE
No deja de ser llamativo que una enfermedad oficialmente erradicada como la viruela sea capaz de atemorizar a toda una sociedad y provocar cuantiosos dispendios presupuestarios aun gobierno todopoderoso como el norteamericano. Este fenómeno indica que, en algunas ocasiones, la verdadera amia de destrucción masiva para un país podría ser, simplemente, el miedo. La reacción descontrolada de la gente o de los meneados financieros ante una mínima amenaza biológica bastaría para destruir el orden comunitario y provocar el caos en la más estable de las sociedades. Circunstancia que, seguramente, reconfortaría a ciertos grupos extremistas o mercantiles, los cuales, tras realizar una mínima inversión en patógenos, sacarían un enorme rédito político o económico de ello.
Resulta de sobra conocida la onda expansiva de temor que provocaron los atentados con ántrax de 2001, inmediatamente posteriores al fatídico 11-S. Diferentes senadores y medios de comunicación de los EEUU recibieron cartas con esporas mortales de carbunco. Esta correspondencia letal provocó la muerte de 5 personas y 17 infectados. Aunque la presunta culpabilidad del suceso recayó en un único hombre, el microbiólogo Broce Edwards Ivins, que finalmente se suicidó, lo cierto es que las repercusiones catastróficas de tales actos para el país sólo las hubiera podido igualar un potente ejército rival. Se calcula que los atentados provocaron más de 4.000 falsas alarmas cuya atención costó unos 100 millones de dólares. Además, el seguimiento periodístico de los sucesos puso a disposición de k opinión pública mucha información, considerada sensible, acerca de los procedimientos gubernamentales para impedir ataques biológicos. Unos datos confidenciales que podrían otorgar mayor ventaja operativa al enemigo.


Pero la segunda consecuencia de esta fiebre de pánico fue que k sociedad estadounidense redujo su inmunidad natural. El miedo al ántrax elevó notablemente el consumo incontrolado de antibióticos ente la población, lo que, a corto plazo, hizo que ciertos patógenos se adaptaran mejor a la acción de estos medicamentos y terminaran siendo irreductibles. De hecho, actualmente se estima que entre 14.000 y 20.000 fallecimientos anuales corresponden a muertes por infecciones resistentes a las más punteros tratamientos médicos.
No menos sorprendente fue k agitación económica que causó en 2003 y parte de 2004 la epidemia del desconocido SARS. Este síndrome respiratorio agudo severo provocó en Asia y Canadá alrededor de 900 víctimas. Una cifra, sin duda, elevada, pero muy similar a la proporcionada por algunas catástrofes naturales en k zona. Sólo los seísmos e inundaciones en China, desgraciadamente, acumulan cada ano un número de muertos parecido, si no mayor. En cambio, los brotes de SARS redujeron el turismo, las exportaciones y el comercio en Hong Kong, Taiwán, Singapur y la China continental. Hong Kong, con más del 20% de los casos y el 32,8% de las muertes, padeció dos caídas intertrimestrales sucesivas en su PIB y las ventas minoristas disminuyeron un 6% interanual en el mismo período, según la agencia asiática CLSA. Por su parte, los 44 casos detectados en Ontario (Canadá) restringieron el tráfico aéreo, vaciaron hoteles, restaurantes y salas de congresos una vez que la OMS aconsejó no viajar a la ciudad si no era imprescindible. Sólo el coste en turismo y viajes para esta localidad se calculó en 84 millones de dólares.
Igualmente, en el caso del ébola se teme que el impacto económico de la epidemia deje tantas víctimas o más que la propia enfermedad y pueda hundir en la depresión a los países afectados. El ministro de Agricultura de Sierra Leona, José Sam Sesay, manifestó a la BBC que "la economía se había desinflado en un 30% a causa del ébola". Por su parte, el Banco Mundial esperaba que el crecimiento del PIB en Guinea pasara del 4,5% previsto al 3,5%.

LA REACCIÓN DESCONTROLADA DE LA GENTE O DE LOS MERCADOS ANTE UNA MÍNIMA AMENAZA BIOLÓGICA, BASTARÍA PARA PROVOCAR EL CAOS EN LA MÁS ESTABLE DE LAS SOCIEDADES

EL NEGOCIO DEL ÉBOLA
En torno al ébola no sólo hay víctimas africanas y miseria, sino que algunas corporaciones están sacándole provecho. Desde que la prensa informó que varios infectados estadounidenses habían sido tratados con un suero "milagroso", las acciones de la compañía Tekmira Pharmaceuticals subieron un 40%. Tekmira es una de las empresas que cuenta con un remedio experimental y trabaja para el Gobierno norteamericano. En concreto, para su Departamento de Defensa, al que le une un sustancioso contrato de 140 millones de dólares. Sin embargo, llevaba años sin dar beneficios. Pero la situación ahora ha cambiado y sus gestores prevén ingresar 100 millones de dólares por su medicamento y obtener ganancias este año, siempre y cuando, les autoricen a probar su nuevo tratamiento. Un representante de la farmacéutica señaló a la prensa que "a nadie le importan estas compañías hasta que hay una crisis", entonces sus acciones se disparan.


Tres décadas después, continúan existiendo numerosas lagunas sobre lo que se conoció en España como el Síndrome Tóxico



Y es que el estancamiento e, incluso, la escasez de alimentos, comienzan a ser un horizonte demasiado cercano en algunos rincones del África Occidental. Los cordones sanitarios impiden el flujo de mercancías y comerciantes en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Los agricultores huyen de las zonas afectadas. Las empresas internacionales con explotaciones mineras y petrolíferas están evacuando a sus empleados extranjeros. Brítish Airways, Emirates y otras dos líneas aéreas africanas han anulado sus vuelos en los territorios más comprometidos y los inversores se lo están pensando antes de llevar a cabo nuevas iniciativas empresariales.
En definitiva, la mortandad de una epidemia puede ser ampliamente superada por sus repercusiones económicas y sociales. Un ideal "río revuelto" del que muchos aprovechan para sacar ganancia y donde las teorías "conspiranoicas" jugarían muy en contra de la misma población a la que se pretende hacer "despertar".

¿COBAYAS HUMANAS
TAMBIÉN EN ESPAÑA?
Sin embargo, resulta muy difícil sustraerse a las teorías de la conspiración porque, como reflejan los casos absolutamente confirmados de Guatemala o Sudáfrica, en ocasiones, la realidad y k crueldad humanas superan a la imaginación más calenturienta. Incluso España no lia sido ajena a esta clase de rumores y noticias que nos hablan de experimentos clandestinos con cobayas humanas, aunque aquí no contornos con una completa certidumbre. Las periodistas Manuel Ceñían y Antonio Rubio desvelaron que, en 1988, un mendigo y dos drogadictos habían sido secuestrados por el servicio de inteligencia español -CESID- para inocularles una sustancia anestésica. Al parecer, los agentes querían comprobar la eficacia de esa droga para, más tarde, inyectársela aún destacado terrorista vasco, raptarlo de su residencia en Francia e interrogado. La operación fue un fracaso. El mendigo, quizás demasiado débil de salud, no aguantó la dosis y falleció. Aunque nunca se supo qué compuesto químico realmente le suministraron. Mientras, las otras dos víctimas opusieron una resistencia tan firme que terminaron golpeadas, lesionadas y abandonadas por las agentes en una cuneta.


Frente al escaso recorrido que en la prensa y los tribunales tuvo este turbio asunto, destaca el denominado Síndrome Tóxico. Una desconocida enfermedad que, a principio de los años ochenta, afectó a miles de personas, puso en jaque a la sanidad española y dividió a la opinión pública. El desconcierto generado fue tal que, en muchas conciencias, sobrevoló la idea de que se estaba ante la secreta experimentación de una nueva amia bioquímica y asi lo denunciaran algunos investigadores.
El Síndrome Tóxico hizo acto de presencia el 1 de mayo de 1981 en Tomajón de Ardoz, Madrid. A un niño de 8 años se le detectectó una insuficiencia respiratoria aguda de origen desconocido e, inmediatamente después, enfermos de toda edad y condición aparecieron en el resto de la provincia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Ourense y Cantabria sobre todo. Al cabo de unas semanas, los afectados se rentaban por cientos y empezaron los fallecimientos. Una hipótesis inicial situó la causa del mal y su contagio en el aire. Pero, enseguida, el punto de mira de los expertos se puso en la alimentación. Al parecer, la ingesta de aceite adulterado había provocado la catástrofe. Según las autoridades sanitarias, ciertos desaprensivos entendieron que podrían hacer un gran negocio si destinaban para el consumo humano el barato aceite de colza, originalmente concebido sólo para uso industrial. El problema radicaba en adecuarlo al ámbito doméstico para que nadie detectara el cambiazo. Así que la colza debía refinarse de un modo especial, eliminando colorantes y añadiéndole aditivos. Este procesamiento resultó nefasto para el producto y el aceite pasó a convertirse en puro veneno. Su distribución a través de la venta ambulante y al margen de todo control sanitario, hicieron el resto.
Oficialmente, hubo 20.084 enfermas y 1.799 muertos hasta el año 1995. Las secuelas físicas para muchos de los afectados resultaron incurables. Una vez las partidas de aceite adulteradas fueron localizadas, se procedió a retirarlas y canjearlas por otras de aceite puro de oliva. Mientras que los empresarios responsables del fraude acabaron detenidos, juzgados y condenados.
Pero, el año 1992, al leerse k sentencia definitiva del proceso, saltó la sorpresa. El Tribunal Supremo aceptaba que la explicación científica de k enfermedad adolecía de algunas lagunas importantes. Para los magistrados, la correlación manifestada por los peritos técnicos entre el desarrollo de k enfermedad y el aceite adulterado con anilina aun 2% resultaba suficiente como para establecer la culpabilidad de los implicados. Sin embargo, también el tribunal aceptaba que no se había conseguido identificar con exactitud al agente tóxico específico ni la cadena biológica causal que provocaba la enfermedad. Además, se reconocía k ausencia de experimentos con animales que confirmaran al completo k teoría del aceite adulterado.
Como señalan los cinco doctores firmantes del artículo "El síndrome del aceite tóxico: 30 años después", publicado en la Revista Española de Medicina Legal el año 2011, "prácticamente ningún estudio efectuado durante los primeros 10 años posteriores al brote reveló efectos tóxicos en animales de experimentación tratados con los supuestos aceites del caso". Es decir, al inyectar muestras de colza adulterada en ratones de laboratorio, los efectos que presentaban las cobayas no coincidían con los padecidos por los enfermos humanos. Los autores firmantes del trabajo justifican esta contrariedad en que la fórmula química del aceite inoculado alos animales no era exactamente igual al refinado fraudulentamente, porque de hecho, se desconoce con exactitud cómo hicieron aquella desnaturalización. Así que no cabe esperar idénticos resultados si no se cuenta con idéntica sustancia.


Pero los agujeros de la tesis oficial sirvieron para alentar otras explicaciones. En su día, hubo alternativas como k ingesta de tomates contaminadas con un pesticida organofosforado de uso ilegal en España. Un envenenamiento defendido por el médico militar y teniente coronel Luis Sánchez Monje Montero o por el Dr. Antonio Muro y Fernández Cavada, director en funciones del Hospital del Rey en Madrid. También, el catedrático de Medicina Legal y director del Instituto de Ciencias Forenses de la Universidad de Sevilla, Luis Frontek Carreras, presentó un informe en donde hack responsable de la tragedia a un insecticida para parásitos de las raíces. En 2011, en declaraciones al diario ABC, el Dr. Frontela reveló que cuando descubrió que no había sido el aceite de colza, se puso en contacto con el secretorio de k Organización Mundial de la Salud: "En esa conversación, que tengo grabada, él me contestó que ya lo sabía".
El conocido periodista Andreas Faber-Kaiser fue más lejos aún con su libro Pacto de Silencio. En su opinión, había que poner el fondo del asunto en el contexto del desarme químico entre Estados Unidos y la U RSS. Unos acuerdos bilaterales que les obligaban a mantener las apariencias y seguir experimentando de manera clandestina con esta clase de armas a través de empresas privadas multinacionales. España estaba recién salida de una dictadura y de un intento de golpe de Estado, así que necesitaba tanto la estabilidad política como el apoyo estadounidense. Por lo tanto, era un campo de pruebas bioquímicas ideal para los EEUU, sabedores de que un posible escándalo sanitario nunca llegaría a salpicarles y sería tapado por el Gobierno español.
Pero, si al puzle de la tesis oficial sobre el origen del Síndrome Tóxico le faltan piezas, otro tonto podríamos decir también sobre este conjunto de planteamientos alternativos, siempre y cuando reclamemos el mismo grado de exigencia para todos ellos. En definitiva, mientras la enfermedad siga siendo contemplada como un negocio o un arma, se mantendrá abierto una gran puerta a las prácticas y los conocimientos siniestros. En ese oscuro lugar, lo peor del ser humano siempre encontrará su más demencial paraíso.



martes, 24 de junio de 2014

Videncia con la bola de crital

VIDENCIA CON LA BOLA DE CRISTAL

POCOS POSEEN EL DON DE LEER LOS MENSAJES DE ESTA FAMOSA HERRAMIENTA MÁGICA. PARA ELLO. SE REQUIERE, SOBRE TODO, UNA GRAN DOSIS DE INTUICIÓN Y CONCENTRACIÓN.
FUENTE: Revista Chilena PREDICCIONES, Nº 38.


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La "cristalomancia" o el arte de leer la bola de cristal se remonta a la lectura que los magos realizaban de los espejos en el Antiguo Oriente. Con el tiempo, fueron sustituidos por la famosa esfera de cristal que era capaz de mostrar formas y figuras en su interior, gracias a la ayuda de una ambien-tación e iluminación adecuadas.
Esto se debe a la forma de esta herramienta mágica, cuyo simbolismo y poder es mucho más grande que el del espejo, dado que representa una imagen de la totalidad, tanto espacial como temporal, al reflejar el pasado, el presente y el futuro.
Las primeras referencias históricas sobre la bola de cristal se han obtenido de excavaciones arqueológicas realizadas en Egipto, donde la adivinación era una práctica común.
Sin embargo, el resurgir de la lectura de la bola de cristal tuvo lugar durante la Edad Media, cuando magos y adivinos comenzaron a interesarse por el maravilloso poder que poseía para revelar las vibraciones universales.

• EL DON DE VER MÁS ALLÁ

La lectura de este objeto no es un arte sencillo, ya que requiere interpretar los tres niveles básicos de las formas que aparecen en ella, a saber los movimientos y la ubicación de las formas, los colores, así como de las figuras propiamente dichas.
La complejidad reside en que las imágenes se presentan como si fueran sueños o alucinaciones visuales, un efecto difícil de manejar y controlar adecuadamente, excepto que se trate de una persona experta o dotada de clarividencia natural.
¿Podríamos decir, entonces, que la lectura de la bola de cristal es sólo para unos pocos? En sentido estricto, así es; sin embargo, como en otras artes adivinatorias, también es cierto que cualquier persona con capacidades intuitivas puede aprender a interpretar sus mensajes.

LOS SECRETOS DE UNA LECTURA CORRECTA

UNA DE LAS CONDICIONES FUNDAMENTALES ES REALIZAR LA LECTURA EN UN LUGAR SIN REFLEJOS DE LUZ -NATURAL O ARTIFICIAL- QUE PUEDAN INTERFERIR EN UNA VISIÓN CLARA Y NÍTIDA.
RESPECTO A LA BOLA, ÉSTA NO DEBE TENER IMPERFECCIONES, RAJADURAS O GRIETAS Y SU COLOR TIENE QUE SER UNIFORME.
LAS MEJORES SON LAS BOLAS DE CRISTAL DE CUARZO Y EL TAMAÑO MÍNIMO DEBE SER DE, POR LO MENOS, 7 CM DE DIÁMETRO, AUNQUE LO IDEAL ES QUE SEAN MÁS GRANDES.
UBIQÚESE A UNA DISTANCIA MEDIA PARA VERLA.


• UNA CUESTIÓN CLAVE: LA CONCENTRACIÓN

Lo más importante para esta práctica es el desarrollo y mantenimiento de la concentración, dado que, al ser una mancia compleja, no deben producirse distracciones provenientes de estímulos extemos o internos.
Es necesario que la mente cese su propia actividad interior, dejando de pensar y de establecer diferencias entre lo real y lo imaginario. Si lo logra, conseguirá que la intuición sustituya al razonamiento, cosa para la cual, no todo el mundo está capacitado.

• CÓMO INICIARSE

Para comenzar, tome la bola de cristal en sus manos y contémplela. Empiece dedicando cinco minutos por día, durante una semana, a la tarea de contemplar la bola sin pretender ver nada en ella, sólo concentrándose en la visión del objeto. Para ello, deberá buscar su propia quietud espiritual y apartar todo tipo de pensamientos.
La segunda semana, una vez practicado lo anterior, extienda el plazo de concentración a IO minutos y, en esta ocasión, deberá tratar de observar qué imágenes distingue.
A la tercera semana, puede comenzar a realizar preguntas concretas sobre un tema. Verá que, poco a poco, las respuestas irán apareciendo por sí solas.
Recuerde que, ante cualquier inquietud que le surja sobre cómo es la mejor manera de iniciarse en este método, lo mejor es consultar bibliografía especializada Sin embargo, también considere que, en este tipo de método adivinatorio, lo fundamental es tenerse confianza y encontrar la forma que más se adecué a sus preferencias.

• INTERPRETACIÓN DE LAS FIGURAS

A continuación, algunos ejemplos básicos de interpretación de figuras de la cnstalomancia:
Águila: relacionada con la salud y el vigor. Si se eleva, indica revitalización y curaciones; mientras que, si desciende, avisa de una recaída en la salud; pero nunca de una muerte cercana.

Agujero: simboliza el amor sexual, así como, encuentros inesperados y fugaces.
Boca: manifiesta la necesidad de la prudencia de palabra.
Campana: augura la llegada de nuevos e importantes ingresos económicos, tal vez, relacionados con los juegos de azar.
Nubes: el significado depende del color. Si son violetas, armonía y tranquilidad; azules, conquista y felicidad; verdes, lucro y prosperidad; amarillas, dudas aclaradas en breve; rojas, obstáculos y agitación.
Manchas claras: grandes problemas que se avecinan.
Estrella: sueños imposibles.
Corazón: vivencia de un gran amor o resolución de una pena
Pájaro: noticias inesperadas que llegan a quien consulta.

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Velas personalizadas

·Hágalas usted mismo


VELAS PERSONALIZADAS


TODO LO QUE SE AGREGUE A ESTE ELEMENTO MÁGICO
SUMARÁ PODER Y EFICACIA A SUS RITUALES.
PREPARE ESPECIAS, PLANTAS, ACEITES ESENCIALES Y...
¡MANOS A LA OBRA!



FUENTE: Revista Chilena PREDICCIONES, Nº 38.



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Las velas son un elemento imprescindible en todo ritual mágico y personalizarlas tiene grandes ventajas. Además de obtener placer por realizarlas uno mismo, se le suman las energías mágicas propias de la confección en sí, así como las derivadas de los elementos que se utilizarán. Le enseñamos cómo hacerlas.

• PROCEDIMIENTO

Para elaborarlas, siga estas instrucciones, paso a paso:

Paso I: derrita a baño María 300 g de parafina en un recipiente de barro o vidrio que pueda exponerse al calor.

Paso 2: a continuación, le detallamos las hierbas, plantas y los aceites esenciales para confeccionar su vela según la finalidad mágica que persiga. Agregue al recipiente con parafina una de estas opciones:
• 3 hojas de eucalipto machacadas, si utilizará la vela para un ritual de sanación.
• 1/2 cucharadita de canela en polvo para fortalecer el amor de pareja.
• Aceite esencial de gardenia para facilitar un estado de meditación y relajación.
• Ralladura de la cascara de un limón para purificar el hogar.
• Aceite esencial de pachulí para resolver asuntos de dinero.
• El contenido de un saquito de té para tener suerte en los exámenes.
• Romero y salvia molidas para proteger a su familia de robos.
• Aceite esencial de lavanda para un aumento de sueldo.
• Pétalos de jazmín para potenciar la clarividencia
Recuerde que, mientras coloca las hierbas o el aceite elegido, deberá concentrarse en el objetivo que persigue.

Paso 3: cocine la mezcla a fuego lento. Revuelva bien con una cuchara de madera, de izquierda a derecha, hasta que la parafina se derrita completamente. Una vez que esté derretida totalmente, retire el recipiente del fuego y deje entibiar.

Paso 4: ahora, deberá tener listo el caño o tubo (largo y fino), donde verterá la parafina para obtener una vela tradicional. En este caso, coloque un corcho en la parte inferior para que la parafina no se deslice por el extremo contrario.
También, puede optar por utilizar un molde para velas con la forma adecuada según cuál sea el uso que le vaya a dar.

Paso 5: a continuación, coloque en el interior del caño o en el molde, un hilo de algodón para usar de mecha.

Paso 6: deje enfriar la cera por completo y, luego, sumerja el molde durante 3 minutos en agua caliente para poder extraer la vela sin que se rompa.

Paso 7: una vez que ya tiene la vela, conságrela de esta forma: llene un cuenco con agua bendita y pase la vela por el líquido. Déjela secar al aire libre y, luego, invoque a los genios del Fuego, diciendo:

"Michael, rey del Sol y del rayo; Samael, rey de los volcanes; Anael, príncipe de la luz astral; hagan que la luz de esta vela elaborada por mí se convierta en nexo para conseguir lo que deseo. Gracias por su luz".


Paso 8: guarde la vela en un lugar fresco y resguardado de malas energías ajenas, hasta que vuelva a utilizarla en un ritual.


• A CADA SIGNO, UN COLOR

UNA OPCIÓN PARA ELEGIR EL COLOR DE SU VELA ES SELECCIONARLOS SEGÚN LA CORRESPONDENCIA ZODIACAL.
SIGUIERE DARLE COLOR, EN EL MOMENTO DE LA ELABORACIÓN, VIERTA TINTA PARA VELAS O UN LÁPIZ PASTEL CORTADO EN TROZOS (O CRAYONES), SÓBRELA PARAFINA EXPUESTA AL CALOR. LUEGO, REVUELVA DE FORMA PAREJA HASTA QUE SE UNIFIQUE LA TINTA CON LA PARAFINA.

SIGNOS Y COLORES:

»ARIES: ROJO
»TAURO: VERDE
»GÉMINIS: AMARILLO
»CÁNCER: BLANCO
»LEO: NARANJA
»VIRGO: MARRÓN
»LIBRA: ROSA
»ESCORPIO: VIOLETA
»SAGITARIO: LILA
»CAPRICORNIO: VERDE
»ACUARIO: AZUL
»PISCIS: CELESTE


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